Cuando el propietario de un vehículo decide retirarlo de la circulación y prescindir permanentemente del mismo, ha de saber que el coche tendrá que ser entregado en un Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos (CATVs, también conocidos como desguaces) para que pueda ser reciclado y de acuerdo a la Ley sobre el tratamiento de vehículos al final de su vida útil, que se encuentra vigente en la actualidad.